La vida solitaria es un manual de conducta para poetas y otros trabajadores del espíritu. La soledad es, en el fondo, la manera de aquietar el ánimo humano. Para él, su soledad y su ocio significaron siempre el comercio intelectual, la conversación con los mejores ingenios del pasado –el “escucho con mis ojos a los muertos” de Quevedo- y del presente mediante la lectura de sus obras, y la posibilidad de producir las propias con objeto de que sean el mejor y más preciado testimonio de su vida.
La vida solitaria de Petrarca. Comentarios de Ángel Crespo
