Nada es permanente.
Los pueblos se desgastan al igual
que los cuerpos celestes.
En este universo
no hay ley que no se aplique
de idéntica manera
arriba como abajo.
Nuestros átomos — astros — corpúsculos —
coinciden un instante —una vida—
y en su afán por ser otro
al punto se disgregan.
Historia
mundo
yo
:
estruendo de gorriones
compartiendo cobijo al final de la tarde
voces en fuga filamentos
de estrellas moribundas
gotas de agua que al caer
sobre el yunque del tiempo
se evaporan.

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