Notas sobre el silencio, Día 9
El cielo cambia de color, las nubes no dejan que el sol ilumine los días. Esta primavera es un invierno que sigue teniendo frío.
Somos templos. Todos somos templos. Nuestro santuario posee muchas
puertas, vanos por donde entran y salen los seres a su antojo, con la
libertad de visión y la ausencia de transmisión. Y a pesar del
multitudinario movimiento estamos solos.
Estamos solos.
Nuestra compañía es la ausencia, es nuestra libertad. Lloramos de
impotencia por los demás, que somos nosotros mismos, y cerramos los
ojos. Comienza a llover. Unas gotas minúsculas que no entran por las
puertas de los templos, prefieren aguardar, entretenerse, respirar.
Estamos solos.
Comenzamos a respirar con los ojos cerrados. Comenzamos a morir con los ojos cerrados.
El silencio es el inicio, sólo el inicio.
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