No es el morir lo que nos duele tanto,
vivir sí que nos duele mucho más;
pero morir es algo diferente,
lo que está al otro lado de la puerta.
Los pájaros se suelen ir al sur
sin esperar que lleguen las heladas,
van en busca de un clima más benigno.
Los que se quedan son como nosotros.
Ante la puerta de la granja esperan
ateridos limosnas de migajas
que concedemos… hasta que las nieves
nos dicen compasivas que ya es hora
de regresar a casa.
sábado, 18 de abril de 2020
Emily Dickinson
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